Es como un vicio. No sabría definir uno, pero tal vez sería algo como el vodca o el chocolate. Lo pruebas, te gusta y te arriesgas a engancharte a él durante mucho tiempo, bueno más bien durante lo que quieres que dure, pero del vicio que os hablo no te puedes desenganchar tan fácilmente, y es una autentica putada. Y, he de decir, que mi vicio tiene nombre y apellidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario